Bilbao, New York y Kirmen

octubre 31, 2010

Todo eran buenas críticas. Un soplo de aire fresco en la literatura vasca, y mucho más. Al coger el ejemplar, editado por Seix Barral y en castellano (traducción del euskera, que quizá haya que tenerlo en cuenta), pude ver como Booklist, The Harvard Book Review, el PEN American Center, Los Angeles Times Book Review, American Poet, y medios autóctonos como El Correo o El Diario Vasco alababan con pomposos calificativos la nueva obra del autor vasco más internacional de la actualidad, Kirmen Uribe. Las expectativas por lo tanto, eran bastante altas.

 

Bilbao-New York-Bilbao

Bilbao-New York-Bilbao

‘Bilbao-New York-Bilbao’, es un libro que retrata, como la contraportada cuenta de manera muy gráfica, “un mosaico de recuerdos y narraciones que conforman un homenaje a un mundo prácticamente extinguido, a la vez que un canto a la continuidad de la vida”.

El homenaje a la tradición de aquellos que regalaron su vida al mar, que se convierte en bloque principal (y encontenedor de poesía, anécdotas y historia sociopolítica de nuestros antepasados) de la historia de la familia del propio escritor; junto a un viaje de avión, que hace de hilo conductor, es conmovedor, y ‘bonit0’. Y ‘bonito’ me parece una buena definición, pues siempre me ha parecido un adjetivo que hace sentir bien por su simpleza, sin demasiada pasión. Igual que el libro del que hablo, que se me antoja demasiado ‘simple’. La habilidad narrativa y poética de Kirmen Uribe está fuera de toda duda, y lleva demostrando desde mediados de los noventa que es un espejo en el que se tiene que mirar la nueva novela vasca; sin embargo, el relato de ‘Bilba0-New York-Bilbao, se me antoja como ya decía, falto de complejidad en la forma y en el lenguaje, y en ocasiones, peca de resultar algo ‘cursi’, si se me permite la expresión.

Quizá, y este sea su gran punto débil, se queda en ‘cuento’, cuando bajo mi punto de vista, podía haber sido mucho más exprimida, ya que la idea y el contenido son excelentes en todo momento y deberían de haber dado más juego (o jugo). De hecho, y aunque con posteriores reflexiones la historia, el trasfondo y todo lo implicito en la narración de la novela han ido creciendo en mí, al principio supuso una decepción bastante grande.

Me gusta que un autor vasco se codee y mire de tú a tú a autores extranjeros. Y quizá, el mayor logro de Uribe consigue es que su obra sea medida con la vara con la que podemos medir a autores anglosajones, hispanoparlantes o checos, en vez de (y este es uno de los grandes problemas de la literatura vasca) medirnos con nosotros mismos (que es lo que llevamos haciendo desde el siglo XIX), calificando como buenas obras realmente mediocres, entrando así en un bucle del que la literatura autóctona dificilmente saldrá para poder alcanzar un gran nivel.

La novela ha conseguido varios galardones: Premio Nacional de Narrativa 2009, Premio Nacional de la Crítica 2008 en lengua vasca, Premio de la Fundación Ramón Rubial y Premio del Gremio de Libreros de Euskadi. Y lo cierto es que es un gran libro… sin embargo, me queda el sabor de boca de que podía haber llegado a más.


Roto

octubre 1, 2010

El Roto clavándolas


Jazzaldi para pobres

julio 18, 2010

La 45 edición del Heineken Jazzaldia de Donosti dará comienzo el 21 de julio, y como cada año, contará con una oferta variada y de gran calidad, con multitud de grupos y solistas, que sin duda van mucho más allá del puro jazz.

Entre todas las opciones, me centraré en hablar del ‘Jazzaldi para pobres’, o sea, de lo que podremos disfrutar aquellos que no podemos permitirnos ir, por ejemplo, al doble concierto que ofrecerán el gran Elvis Costello y el no menos grande Kris Kristofferson. Y es que si algo hay que agradecer a los organizadores del festival, es que siempre han tratado de ofrecer espectáculos gratuitos para disfrute de todos. No hablaré de todos los conciertos gratuitos, ya que hay muchos, si no que me centraré en lo que, a mi parecer, tiene mejor pinta.

Playita, cervecita y música

Empecemos por lo más llamativo. Sin duda, el concierto gratuito estrella de este año es el que ofrecerá la legendaria (igual me paso) Patti Smith en el siempre interesante Escenario Verde de la playa de La Zurriola. Patti Smith es cantante, guitarrista, poetisa, clarinetista, pensadora, y sobre todo, una mujer rock. Con una carrera que comenzó en la década de los 70 y una trayectoria realmente prolífica, se presentará en Donosti con casi 6o años y a raíz por lo que leo respecto a sus últimos conciertos, con una fuerza digna de admirar. Esperemos que no defraude. El concierto será el 21 a las 21.00.

Y después del concierto de la señora Smith, en el mismo escenario, podremos disfrutar también de la Shibusa Shirazu Orchestra. Esta banda, promete ser una bomba y un autentico fiestón encima de un escenario, para muestra un botón.

El mismo día, en el escenario Frigo (el situado en la terraza del Kursaal), a las 20.00 promete mucho también el concierto de ELEW, un virtuoso del piano quesegún él mismo hace jazzrock, ofreciendo versiones de temas de Nirvana, de los Stones o de Coldplay. La verdad es que tiene muy, muy buena pinta. Después de ELEW, en el mismo escenario, Mari Boine, una cantante noruega que según se ve, posee una gran voz.

El 22 de Julio, otra cita ineludible para modernos e indies en el Escenario Verde, con la dupla The Morning Benders y These New Puritans. Los primeros actuarán a las 21.30, y la verdad es que también prometen. Acaban de sacar un disco cojonudo llamado ‘Echos’. Indie de raíz americana. Recuerdan en mi humilde opinión a Death Cab for Cutie. Los segundos no los piloto demasiado, pero según leo pueden recordar desde Joy Division hasta Faith No More, así que pueden estar bien. El disco lo he escuchado una vez y me recordaron un poco a The Horrors. Tienen buena pinta y parece que triunfaron en el FIB hace un par de años.

El día 23, en el Escenario Verde, una de mis apuestas para este Jazzaldia: The Very Best. No los conocía hasta que se anunció el cartel de esta edición del festival, y desde entonces, me ha enganchado. En la propia web del festival podemos leer en la descripción del grupo que “La tradición oral de Malawi y el pop electrónico cosmopolita se cruzan para formar The Very Best, la formación más arrebatadora que podamos encontrar en cualquier género musical actual.” Muy pitchfork y muy cools, pero la verdad es que musicalmente muy, muy interesantes. Yalira Yalira!

Además, precediendo a The Very Best, otro grupo que tiene pinta de gustarme bastante. Un chico blanco nacido en EEUU que hace soul y R&B. No, no es Eli ‘Paperboy Reed’. Se trata de Mayer Hawthorne & The County. Veremos que tal se defiende este blanquito sobre un escenario, y a ver si demuestra ser realmente bueno otro producto del hype de lo ‘retro’.

El 24 de julio, mi día favorito. Abrirán el Escenario Verde The Divine Comedy. Elegancia pop junto a una excelente voz. Pero sin duda mis más esperados vendrán después, The Pains of Being Pure at Heart. Noise pop amigos. Dulzura y distorsión. Jóvenes, puros y con cojones, desde Brooklyn conquistaron a los británicos, a la prensa especializada de todo el mundo, y a mí. En concierto además tienen fama de buenos (aunque pinta de sosainas) y seguró que nos deleitan con los temazos de su LP y su más o menos reciente EP (es del 2009), ‘Higher than the stars’. No os los perdáis.

Además de todo esto, también hay más propuestas interesantes para los pobres como Pixie Dixie, Stay Blues, o todos esos grupos de los que jamás habías oído hablar y que descubres dándote un garbeo por los diferentes escenarios del Jazzaldi y que tan buenas sorpresas te dan año tras años, cosa que siempre se agradece. Ah, y de regalo, la revista del festival.


15 M

febrero 10, 2010

Subiza


2010

diciembre 31, 2009

Se acaba 2009 y con él la década a la que nunca he sabido poner nombre. La década del 2000? La del 00? No sé.

Pero se acaba la década. Una década que empezó con miedo. Lo recuerdan? El efecto 2000! A mi no se me rompió el ordenador y parece que a la mayoría tampoco.

La década de Internet.

La década de Bush, de Barak Obama, de Aznar y de Zapatero. La década del 11 de Septiembre. De Bin Laden, del terrorismo, del 11-M. Del nuevo mundo. De las guerras. De Iraq, de Afganistán, del “no a la guerra”. La de la muerte del Papa Juan Pablo II y la fumata blanca.

La década del miedo, la década del crecimiento de los nuevos dragones asiáticos. La década de China. La década de la telebasura, de Operación Triunfo, de la caída de Fidel Castro.

La década de la implantación de la televisión digital, la década del crecimiento y avance tecnológico sin antecedentes. La década del Euro! La década de las intifadas, de Hugo Chavez, del Prestige y del chapapote. La década de la wikipedia.

La década de Saddam Hussein. La de Lula da Silva. La de la Unión Europea. La del Katrina. La del Facebook y la del tuenti. La década los blogs. La de la nueva información. La década de las nuevas tecnologías. La década del iPod y del iPhone. La década de la crisis económica. La década de Patxi López. La década de la tregua. La década de los asesinatos y del terrorismo en Euskadi.

La década que comenzó con Real Madrid y  terminó con mi Barcelona. La década de Zidane, del centenariazo, la década del gol de Rivaldo. La década de Ronaldinho, la década de Guardiola, de Messi, del Barça de las seis copas. La década de Ronaldo, de la Eurocopa de España. La década del cabezazo a Materazzi. La década de la final de Estambul, la década del Liverpool. La década del descenso de la Real, la década del subcampeonato.

La década de los JJOO  de Sidney, Atenas y Pekín. La década de Usain Bolt, de Michael Phelps.

La década de Pau Gasol. La de Rafa Nadal y de Federer. La década de la final de Wimbledon. La década de Fernando Alonso. La década de Valentino Rossi.

La década del Punk y el skate. La década del indie, del rock, del metal. La década de los conciertos, de los festivales, la década de muchísimos discos. La década de Coldplay, de los Arctic Monkeys, de los Mars Volta, de Thrice, de Franz Ferdinand,  de Brand New, de Wolfmother, y de muchos más. La década de la vuelta a los 90.

La de Muchachada Nui. La década de las series. De Lost. La década de Shrek. La de Kill Bill. La década de Gladiator. La década de Pixar. La del Señor de los anillos. La de los 300 espartanos. La de Diarios de Motocicleta, la de Los lunes al sol. La década de El Pianista. La década de Scarlett Johansson.

La década en la que pasé de escolar a universitario. La década del amor, del sexo, de los problemas, de tomar responsabilidad. La década de votar, de beber, de bailar, de disfrutar. La década de las nuevas experiencias. De las decisiones, buenas y malas. La década del cambio. La década de la felicidad. Una década de la que hemos formado parte y somos protagonistas todos y cada uno de los que la hemos hecho posible de una manera u otra.

En definitiva, buena década. Que podamos contar la siguiente. Urte berri on!


Regalo

diciembre 22, 2009

De Portishead para Amnistía Internacional.

Chase the tear


Gin Soaked Boy

octubre 18, 2009

Lo peor eran las noches.. La botella de whisky bajo la penumbra. Las estrellas tapadas por nubes y la luna intentando iluminar la triste vida que nos había tocado vivir. Y la triste y cruda voz de Tom Waits de fondo, volviendo a recordármelo.

Era momento de reflexión, de rememorar tiempos pasados, siempre mejores. Era momento de recordarte y recordar tu olor a pomelo y caramelo. Era momento de recordar las largas tardes de extrema tranquilidad.

Era momento también para pensar en los motivos que hicieron que todo explotara y también en analizar los errores. Eran fáciles de reconocer y difíciles de corregir.

Algunos me preguntaban si estaba deprimido. Para nada, no lo estaba. Simplemente, me reventaba el hecho de haber vuelto a fallar.

Cogí el abrigo y salí a la calle. Era lo mejor que podía hacer.

Me gustaba disfrutar de la ciudad de noche. No había nadie. Quizá por eso me gustaba. A veces pensaba que no me gustaban las personas, sin embargo no creo que fuera verdad, porque también disfrutaba de la presencia de algunas. Era complejo.

Por la noche la tranquilidad lo inundaba todo. Solo escuchaba silencio y eso me gustaba. Disfrutaba de verdad. Podía reflexionar, y volver a pensar en todo lo que había pensado tantas veces con anterioridad. Ya no quedaban nuevas reflexiones que hacer, sin embargo, volví a intentarlo. Hacía frío.

La tranquilidad se desvaneció cuando apareció una extraña y misteriosa silueta en la penumbra. Debido a la neblina, me costó discernir la realidad. Era una chica. Pasó por delante y me miró a los ojos. Eché a temblar.

Saqué mi iPod y me coloqué con cuidado los auriculares. Deslicé mi dedo por el menu hasta que encontré a Waits de nuevo. Pulsé play y volví a adentrarme en su mundo de humo y tristeza. Di media vuelta y volví a casa. Gin soaked boy.