Y quién es?

diciembre 4, 2010

En estos tiempos que corren, en los que la vida del libro parece peligrar ante los nuevos soportes digitales, la industria editorial ha de buscar nuevas formas de promocionar sus ejemplares, y de conseguir que el lector apueste por el formato de toda la vida.

Hay editoriales que lo hacen, y anteayer no pude evitar sonreír y llevarme de la estantería de la librería a casa ‘La pesca de la trucha en América’, editado por la barcelonesa Blackie Books. No voy a mentir, iba con la intención de comprarlo, pero el detalle que ahora os cuento me encandiló.

El libro, a primera vista, parece totalmente normal. Aunque es cierto que se nota la edición cuidada en las tapas, el original diseño y demás, no parece que tenga nada anormal, incluida la típica banda de papel/plástico en la que se nos da una breve descripción, alguna referencia de algún medio alabando la obra o informándonos de que estamos ante la vigesimosexta edición.

La pesca de la trucha en américa

La pesca de la trucha en américa

Sin embargo, al fijarnos, veremos que la banda se pregunta, ¿Y quién es Brautigan?
Brautigan es el autor de la obra, y en la banda, la editorial ha recopilado declaraciones de autores de la misma época del autor, conocidos, y periodistas, concibiendo así una más o menos breve y más o menos interesante biografía del escritor. Además, está presentada de una manera muy atractiva.
La pesca de la trucha en América y la banda-biografía

La pesca de la trucha en América y la banda-biografía

La banda desplegada

La banda desplegada

¿Y quién es Brautigan?

¿Y quién es Brautigan?

Ahora ya sabemos quien es el autor, así que podemos proceder a lo que de verdad queremos, a lo que nos interesa: disfrutar de su obra.

 

 


Bilbao, New York y Kirmen

octubre 31, 2010

Todo eran buenas críticas. Un soplo de aire fresco en la literatura vasca, y mucho más. Al coger el ejemplar, editado por Seix Barral y en castellano (traducción del euskera, que quizá haya que tenerlo en cuenta), pude ver como Booklist, The Harvard Book Review, el PEN American Center, Los Angeles Times Book Review, American Poet, y medios autóctonos como El Correo o El Diario Vasco alababan con pomposos calificativos la nueva obra del autor vasco más internacional de la actualidad, Kirmen Uribe. Las expectativas por lo tanto, eran bastante altas.

 

Bilbao-New York-Bilbao

Bilbao-New York-Bilbao

‘Bilbao-New York-Bilbao’, es un libro que retrata, como la contraportada cuenta de manera muy gráfica, “un mosaico de recuerdos y narraciones que conforman un homenaje a un mundo prácticamente extinguido, a la vez que un canto a la continuidad de la vida”.

El homenaje a la tradición de aquellos que regalaron su vida al mar, que se convierte en bloque principal (y encontenedor de poesía, anécdotas y historia sociopolítica de nuestros antepasados) de la historia de la familia del propio escritor; junto a un viaje de avión, que hace de hilo conductor, es conmovedor, y ‘bonit0’. Y ‘bonito’ me parece una buena definición, pues siempre me ha parecido un adjetivo que hace sentir bien por su simpleza, sin demasiada pasión. Igual que el libro del que hablo, que se me antoja demasiado ‘simple’. La habilidad narrativa y poética de Kirmen Uribe está fuera de toda duda, y lleva demostrando desde mediados de los noventa que es un espejo en el que se tiene que mirar la nueva novela vasca; sin embargo, el relato de ‘Bilba0-New York-Bilbao, se me antoja como ya decía, falto de complejidad en la forma y en el lenguaje, y en ocasiones, peca de resultar algo ‘cursi’, si se me permite la expresión.

Quizá, y este sea su gran punto débil, se queda en ‘cuento’, cuando bajo mi punto de vista, podía haber sido mucho más exprimida, ya que la idea y el contenido son excelentes en todo momento y deberían de haber dado más juego (o jugo). De hecho, y aunque con posteriores reflexiones la historia, el trasfondo y todo lo implicito en la narración de la novela han ido creciendo en mí, al principio supuso una decepción bastante grande.

Me gusta que un autor vasco se codee y mire de tú a tú a autores extranjeros. Y quizá, el mayor logro de Uribe consigue es que su obra sea medida con la vara con la que podemos medir a autores anglosajones, hispanoparlantes o checos, en vez de (y este es uno de los grandes problemas de la literatura vasca) medirnos con nosotros mismos (que es lo que llevamos haciendo desde el siglo XIX), calificando como buenas obras realmente mediocres, entrando así en un bucle del que la literatura autóctona dificilmente saldrá para poder alcanzar un gran nivel.

La novela ha conseguido varios galardones: Premio Nacional de Narrativa 2009, Premio Nacional de la Crítica 2008 en lengua vasca, Premio de la Fundación Ramón Rubial y Premio del Gremio de Libreros de Euskadi. Y lo cierto es que es un gran libro… sin embargo, me queda el sabor de boca de que podía haber llegado a más.


Roto

octubre 1, 2010

El Roto clavándolas


Andrés Calamaro @ Kursaal, Donostia. 4-9-2010

septiembre 5, 2010

Antes de escribir cualquier cosa, he de aclarar que condené el concierto tras las dos primeras canciones, a causa de lo pésimo del sonido del micrófono de Calamaro y de lo estafado que me sentía en el anfiteatro superior del Kursaal, en el que incluso los instrumentos, a pesar de escucharse con cierta nitidez, llegaban sin fuerza a nuestros oídos. Lo siento, ‘Salmón’.

Andrés Calamaro llegaba ayer a Donosti, previo paso por Londres como él mismo se encargo de explicar durante el concierto. El argentino presenta su nuevo disco, ‘On the rock’.

Andrés Calamaro

Andrés Calamaro

Andrés tenía ganado al público antes de empezar. Los y las fans, equipados en muchos casos con merchandising argentino de mercadillo, y que por cierto, no llenaban el auditorio, coreaban su nombre, aplaudían con furia y entonaban cánticos más propios de ‘La Bombonera’ que de un concierto de Rock. Claro que a lo mejor, hace tiempo que el brillante compositor de la ‘Alta Suciedad’ o de ‘Honestidad Brutal’ dejó de hacer rock, aunque se empeñe en decir lo contrario.

Habiendo ganado el partido de antemano, lo cierto es que la actitud de Calamaro no fue reprochable. Fue generoso con el setlist, ofreció un show de 2 horas y media, y tuvo momentos realmente inspirados como la interpretación de algunos de sus clásicos de primera época como ‘Alta Suciedad’, el que fue probablemente el momento más rockero del concierto; ‘Comida china’, o algunas de sus canciones más populares como ‘Estadio Azteca’, ‘Paloma’ o la archiconocida ‘Flaca’, que puso broche de oro a la actuación. Lo cierto es que Calamaro tiene un repertorio que se defiende sólo, y que por muy mal que suene la sala o por malo que esté siendo el concierto, siempre puede tocarte la fibra recordándote relaciones pasadas o amores jóvenes en cuyas bandas sonoras siempre estaba ‘Te quiero igual’.

Echamos de menos en el discurso entre absurdo y surrealista de Calamaro (efecto de la droga, suponemos), referencias a su incendiaria pasión taurina o algún insulto o desprecio a sus seguidores del Twitter. Sin embargo, Andrés quiso hacer gala de oportunismo, populismo, o llámenlo como quieran, haciendo subir al escenario a su ‘amigo Fermín’ (sí, Muguruza), con quien además de ilustrarnos con un discurso político que rayó lo casposo, se marcó un par de colaboraciones versionando a Bob. No a Dylan, sino a Marley, pues Calamaro parece haber cogido un excesivo gusto por el ‘reggae’, ‘deleitándonos’ ayer con unas tres versiones del jamaicano como ‘I shoot the sheriff’ o ‘No woman no cry’, o ‘Get up stand up’. Lo cierto que en su setlist hubo mucha versión -incluyendo a los Stones-, y en algún momento del concierto se escuchó un “TOCA LAS TUYAS” por parte de algún asistente.

Si sumamos al siempre molesto ambiente fan; la frialdad de la butaca para ver rock; el postureo y el teatrismo del propio Calamaro; y el lamentable sonido del micrófono que hacía que las siempre inspiradas letras del bonaerense no se entendiran en ningún momento; para que el concierto bajara del cinco o el seis raspados al suspenso sólo faltó que apareciera por ahí el ‘Langui’. Por cierto, mención especial a lo lamentable del momento en el que Calamaro interpretó una versión de ‘Imagine’, de Lennon, más propia de un karaoke de Benidorm que de un concierto de ‘Rock de verdad’, como dice Andrés.


Action street marketing

enero 20, 2010

Brillante


Eurovisión

mayo 18, 2009

 

Crack.


La Pirula

marzo 31, 2009

Txitxi Orbegozo es una artista tolosarra. En los últimos tiempos está bastante presente en los medios locales debido a un proyecto en el que ha querido retratar a personajes ‘famosos’, ‘históricos’ o simplemente ‘peculiares’ del pueblo.

Así, el primer cuadro que vio la luz fue el de La Pirula. La pirula era una vendedora ambulante de goxokis del pueblo. Surtió de zikinkeris a la chavalada tolosarra durante muchísimos años y como homenaje a tal labor, la artista decidió retratarla.

La historia del cuadro tiene tela. Fue colocado hace un mes en plena calle, en el Arco de Castilla, donde la vendedora hacía pesetas a cambio de goxokis. El mismo día de la inauguración, fue robado. La autora suplicó que fuera devueltó y el ladrón hizo caso, dejándolo a orillas del río Oria.

La segunda fase de las penurias del cuadro ocurrió este sábado. La autora había arreglado el cuadro y lo había vuelto a colgar en el mismo lugar el viernes. Sin embargo, un día más tarde, mientras muchos de nosotros bebíamos y bailabamos, intentabamos conversar y reíamos, La Pirula estaba sóla y desprotejida. El mundo es cruel, y un grupo de chavales (según la Policía Municipal de entre 16 y 18 años) era grabado partiendo el cuadro en dos.

Txitxi Orbegozo sin embargo, no baja los brazos y dice que además de arreglar el cuadro seguirá adelante con su proyecto. Me alegro.

Se dice en Tolosa que los que lo rompieron el cuadro eran foráneos. Lo dudo. De todas formas me da igual, hay que ser un poco subnormal para romper un cuadro así porque sí, no?