Algún día, en el futuro, probablemente tendré hijos. Y nietos. Y un día, me preguntarán por el Barça. Y seguro, me preguntarán también por el 2009, el año del triplete, el año del trebol.
Cuando lo hagan, verán con total seguridad como las lágrimas empañan mis ojos como lo hicieron ayer. Y comenzaré a hablar.
Y con nostalgia les hablaré del Barça. Del Barça del 2009. Del Barça de Pep. Porque Pep ha sido clave en este Barça. Trabajo, esfuerzo, sabiduría. Les hablaré de que al principio dudamos de él. De que se dijo que era demasiado joven, que no tenía experiencia. Les diré también, que en su primer año consiguió la Liga, la Copa del Rey y la Champions League. Les diré que fue la clave y que nos condujo al más grande de los éxitos de nuestra historia con una propuesta sin igual, que mantuvo nuestra seña de identidad hasta el partido más importante y que desarrolló la filosofía que Cruyff trajo al Camp Nou años atrás hasta alcanzar la perfección. Les hablaré de un mito, de un líder espiritual, de alquien que consiguió que todos nos volcaramos al máximo con ese equipo.
Y me preguntarán por los jugadores, y seguramente preguntarán por Messi. Sonreiré, seguro. Y les hablaré de que le vimos crecer, y que nos hizo disfrutar al máximo. Les diré que marcó goles, dio asistencias, y nos hizo vibrar con cada una de sus acciones durante un año histórico para el club. Les diré probablemente que ganó el balón de oro y que marcó un gol divino (porque estoy seguro de que algo ahí arriba le ayudó a elevarse hasta el cielo de Roma) en la final.
Y hablaré también de Andrés Iniesta. De que temimos porque no llegaba a la final de Roma. Pero les diré que llegó. Que vino y venció. Y me obligaré a recordar el gol que marcó en Stamford Bridge, el gol que nos condujo al destino final de aquel largo camino. Les diré que Andrés demostró al mundo lo que el Barça significa y que nos condujo a la gloria junto a Xavi, el otro hombre que manejaba aquel Barça del 2009. También me acordaré del gran capitán Carles Puyol y del partido que hizo en aquella final.
Tocará hablar de Samuel Eto’o. Y tendré que decirle que era muy discutido. De que en verano estaba más dentro que fuera y que antes de la final nadie daba un duro con él (“no le marca ni al arco iris”, decían algunos). Les diré que abrió la lata como lo hizo tres años antes en París, y que entró definitivamente en la historia del Barça como uno de los más grandes delanteros.
Y les hablaré de Valdés, aunque quizás no sepan quien fue. Y les diré que era un portero muy discutido, alguien a quien incluso nosotros criticabamos duramente. Y les diré, que fue otra vez importante (igual que en París también) para conseguir la Champions.
Y me preguntarán a ver quién era mi favorito. Y responderé que Thierry Henry. Les diré que lo mío con aquel francés era devoción absoluta. Y les contaré que llegó justo a la final, y que no pudo aportar todo el fútbol que tenía debido a unas molestias físicas. Pero les diré, que el fútbol hizo justicia con él y que por fin conquistó la Champions League.
Pero no podré olvidarme de Sylvinho y de su último gran servicio. Tampoco de Piqué, que consiguió su segunda Champions seguida con el club de sus amores. Y de que se consagró como uno de los mejores centrales del mundo. 22 años tenía. Y cuando hable de Piqué me saldrá una sonrisa recordando lo travieso que era cuando la felicidad se apoderaba de él. Y también hablaré de Yaya Touré, y les diré que era un hombre negro alto y fuerte que jugaba bien con los pies y aquel día jugó de central, aunque normalmente lo hacía de centrocampista. Y les diré que fue clave.
Y recordaré con cierta pena que Bojan no disputó la final, aunque también aportó para conquistarla. Y a Dani Alves, que tampoco jugó la final por sanción aunque hizo la mejor temporada de un lateral derecho en el Barcelona.
También les diré que aquel día, aquel 27 de mayo del 2009, el F.C. Barcelona salió al campo con 7 jugadores de su cantera. Y que fue algo de lo que los culés nos sentimos especialmente orgullosos.
Les contaré, que el mundo entero vio como hicimos que el equipo más importante de aquel momento, el Manchester United, sucumbiera al fútbol arte. Que tocamos, dominamos, que nos repusimos en los momentos más importante, que supimos matar.
Y que después, no solo Barcelona fue una fiesta. Después, Tolosa se tiñó de blaugrana. Y les contaré, con nostalgia y una sonrisa iluminando mi cara, que aquel día dos amigos y yo, sacamos una furgoneta C-15 vieja de paseo, ¡LA RUA!, adornada con bufandas del Barça. Y que dimos vueltas por Tolosa, tocando la bocina y gritando. Disfrutando del éxito, disfrutando del trébol.
Les diré que aquel año fuimos felices, y que aquel día 27 de mayo alcanzamos el cénit.






Mayo 28, 2009 a las 3:52 pm |
Merecidisimo
todo
Mayo 28, 2009 a las 4:20 pm |
Abrazame Jokin, que le den por culo al boletin, me voy a pillar un taxi y me voy a canaletas
Mayo 29, 2009 a las 1:52 pm |
Grande Jokin.
Háblales también de mi anda, que no soy tan malo.