Intento entender. No lo consigo. Hay cosas en esta vida que creo que nunca entenderé. Esta es una de ellas. Me documento, me informo, tiro de muchas y diversas fuentes. Pero no consigo entenderlo al 100%. Es algo difícil de comprender, algo… ¿sin solución? Quizás.
Gaza está siendo vilmente asediada por Israel. El cielo debe de estar oscuro allí. Bombas, tanques, cuerpos mutilados, cadaveres por doquier. Un infierno, seguro. Y esto solo es el principio. Israel no está siendo condenada por los estados y países que conforman este mundo. ¿Por qué? Pues contactos. Apoyo de los Estados Unidos de América. Así, todo. Es el Siglo XXI.
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No consigo hacer un discurso de opinión política que realmente me convenza y me parezca aceptable, ya que reflexiono y veo lagunas en lo que pienso. Termino generalizando contra el estado de Israel e incluso me veo con ideas y críticas muy feroces en contra de la raza judía. Peligroso. No me gusta. No puedo ser tan gilipollas e insensato. Podríamos hablar de nombres, de organizaciones, pero prefiero analizar al ser humano. Algo estoy sacando en claro.
Parece que el ser humano ha creado un sistema en el que Derechos Humanos no son más que ideas plasmadas en un papel. Una especie de excusa que nos sirve como escudo para acallar las atrocidades que día tras día se cometen. Una especie de cortina de humo. Son probablemente la utopía de lo que nos hubiera gustado crear pero no hemos conseguido. Lo siento, parece que hemos fallado. El mundo que hemos creado carece de sentido, no da soluciones a los problemas reales.
Hemos fracasado intentando creer que la violencia no es el camino, hemos intentado sobrevalorarnos confiando en nuestra capacidad de negociación y diálogo, cuando hemos demostrado una y otra vez, que éstas nunca han servido para nada. Invento. Al fin y al cabo, siempre igual, la ley del más fuerte. El poder, del que tiene dinero y fuerza. Armamento militar es ganar. Piedras es perder. Dice algún amigo mío que el cáncer de este mundo somos nosotros, el ser humano. Que nuestra existencia ha sido un error. No soy tan radical, yo no lo creo así. Creo que somos la especie con más potencial y siempre lo creeré así. Sin embargo, no hemos sabido utilizarlo correctamente. Hemos fallado.
Muertos y más muertos.
Parece que Palestina no tiene escapatoria, y yo no sé cuanta parte de culpa puede tener HAMAS en todo esto. No desde luego toda la culpa que se le atribuye. En ningún caso puede servir de justificación para la zarracina que está haciendo Israel en Gaza estos días. Ni en otras ocasiones a lo largo del último siglo. Estoy triste, estoy triste y decepcionado. Cada vez creo menos en el ser humano, y eso que siempre he sido (o he querido ser) optimista al respecto.
Dicen que no me pega. Que soy más tipo odiolanavidadputafiestacapitalista y tal. Pues no. Salgo del armario, me gusta la navidad.
Me gusta tener tiempo libre, me gusta tener quince días de fiesta para hacer lo que me sale de los cojones. Me gusta la ilusión de los niños por la calle. Me gusta la iluminación navideña (no me importa que la quiten si estamos en crisis, es más, que la paguen los comerciantes y dejen de quejarse de que los ayuntamientos no les financian algo que tanto les aporta y beneficia economicamente). Me gustan los polvorones, el turrón, los ramalazos románticos de la gente en navidad. Por gustarme me gustó hasta el especial de Raphael. Me gusta que aunque sea una semana al año, amor, amistad, solidaridad etc. sean palabras importantes.
Turron. De lo mejorcito de estas fechas.
Me gusta la sonrisa de los niños en navidad. Me gustan los nervios que preceden al 6 de Enero. Me gusta beber junto a familia y amigos, disfrutar de buenas comilonas y alcoholizadas en buena compañía. Me gusta el roscón de Reyes. Me gusta que los niños vestan de kaxeritos. Me gusta decir eso de Feliz Navidad! o eso de Urte berri on! Me hacía gracia incluso lo de “Feliz 2008… por el culo te la entocho!!” y toda la parafernalia que se creó a raíz de semejante gilipollez. Me gusta también que sea una fiesta celebrada por blancos, negros, religiosos, paganos, hijos de Satanás, borrokas, gudaris, peperos, sociatas, progres, modernos o poperos.
A los que la odian y la ven como una fiesta falsa basada en la cultura del consumo, pues bueno, os acepto chicos, podéis seguir con vuestro discurso mientras respetéis que a mi me pueda gustar, que a veces se os olvida. He de reconocer que más de una y dos veces he pensado así, pero esque… la Navidad es tan… bonita. Respirad, tomad aire, comeros un polvorón y brindad conmigo!
David Bravo es un abogado sevillano nacido a finales de los 70 que es conocido por estar especializado en derecho informático. Lleva ya unos cuantos años tratando de combatir la tontuna que hay en este país alrededor de la piratería. Ferviente defensor de las redes P2P (peer to peer) y de los que descargamos música por Internet, este Sevillano ha protagonizado más de una meadita en la cara de la SGAE, como habréis podido ver en el vídeo.
David Bravo en el programa Noche sin Tregua, junto a Dani Mateo
Además, es autor del libro‘Copia este libro’, publicado con la licencia Creative Commons.
Ha participado en el programa de Paramount Comedy‘Noche sin Tregua’, y ha colaborado varias veces con el rapero ToteKing, con el que coincidió en el Instituto. También es conocido por haber enviado una carta a Zapatero.